

El pergamino Blanco
En el lejano 1460, más de 500 militares caveses acudieron espontaneamente en
ayuda del Rey Fernando I de Aragón, la rabia de los Angevinos fue tal, pero
el reconocimiento de los Aragoneses ciertamente no fue menor. Asi es que
cada año, la primera semana de Julio, tiene lugar el desfile de los “Trombonieri”,
manifestación que recuerda el intervento de los Caveses en la batalla de
Sarno. El 7 de Julio de 1460, en efecto, 800 ciudadanos caveses acudieron
espontaneamente en ayuda del Rey español Fernando I de Aragón, alias
Ferrante, que estaba por ser amenazado por las tropas Angevinas del rey
Giovanni Angió, quien quería subvertir la suerte del reino aragonés. Los
caveses, guiados por los hermanos Longo atacaron al enemigo desde el monte
que dominaba la localidad Foce.
El combate, que duró hasta el siguiente día, decretó la salvación del reino
Aragonés, habiendo abandonado el enemigo el campo de batalla.
Los Angevinos para vengarse de nuestros ciudadanos, atacaron la ciudad de
Cava, el rey Fernando tuvo que enviar refuerzos por la parte de Amalfi. El
31 de Julio de 1460 el Rey Ferrante para expresar su inconmesurable
agradecimiento, mandó a la “Universidad de La Cava” una carta en la cual se
declaraba dispuesto a realizar todos los pedidos efectuados por los amigos
Caveses.
Nuestros conciudadanos no pretendian absolutamente nada, más adelante en el
mes de Septiembre el Rey de Aragón entregó al alcalde, de aquel entonces,
Onofrio Scannapieco, una segunda carta en la que volvía a confirmar su gran
agradecimiento a la ciudad de Cava y le dio al alcalde Scannapieco un
pergamino en blanco, con el sello y la firma imperial, con el fin de que los
caveses pidieran todo lo que quisieran.
Este pergamino nunca ha sido escrito, continúa intacto y conservado en el
ayuntamiento y representa hoy en día el premio del desafío, de la “Disfida
dei Trombonieri”.
Un espectáculo donde entran en competición los ocho Grupos de Trombonieri
pertenecientes a los cuatro distritos y que año tras año atrae mayor número
de espectadores caveses y no caveses, quienes acuden para condividir con
todos nosotros la alegría de evocar nuestro gran momento histórico.